¿Por qué los lentes anamórficos largos complican el enfoque?
Rodar películas de época utilizando 35mm implica una serie de desafíos técnicos, logísticos y artísticos para lograr una atmósfera auténtica. De acuerdo con la ultima publicación de American Cinematographer de enero, estos son los principales retos:
- Recreación de entornos modernos: Uno de los mayores obstáculos es rodar en ciudades actuales, como Nueva York, para representar décadas pasadas; los cinematógrafos deben lidiar con “trampas” de la modernidad en cada esquina y utilizar camiones o capas de diseño de producción para ocultar elementos contemporáneos.
- Diseño de producción y textura: No basta con añadir polvo a los sets; es necesario “ensuciar” y arrugar intencionalmente los objetos y vestuarios para que luzcan reales y vividos, en lugar de simplemente viejos. Incluso el maquillaje debe ajustarse, añadiendo imperfecciones como acné a los actores para evitar una apariencia demasiado perfecta o digital.
- Dificultad técnica con lentes antiguos: Para capturar la “realidad” de una época, se suelen buscar lentes con cristales viejos que aporten capas y texturas específicas. Sin embargo, el uso de lentes anamórficos muy largos para primeros planos “obsesivamente cerrados” hace que el trabajo del foquista sea extremadamente difícil.
- Limitaciones de la iluminación: En las películas de época, es crucial evitar el exceso de luz artificial moderna; los profesionales a menudo optan por lo que llaman “luz pobre”, utilizando fuentes de una sola dirección o fuentes prácticas (como bombillas en el set) para replicar la oscuridad y la falta de iluminación eléctrica masiva de antaño.
- Gestión de la exposición y el revelado: A diferencia del digital, el uso de película requiere una fe absoluta en que la exposición elegida funcionará, además de un control meticuloso sobre el procesamiento en el laboratorio para manipular la estructura del grano y la textura de las caras.
- Riesgos en la postproducción: El proceso de Intermediario Digital (DI) es visto como una zona peligrosa donde las “ideas de escritorio” pueden destruir o deconstruir accidentalmente la apariencia fílmica y la integridad de lo capturado en 35mm.
Lograr que el espectador se sienta inmerso en otra época requiere un equilibrio delicado entre la precisión técnica del celuloide y la creación de un mundo visualmente imperfecto.


